Cómo funciona Legatiq, por qué importa, y comparativas honestas
Aquí publicamos análisis sobre IA legal, transparencia sobre cómo está construido el producto, casos de uso por sector y nuestro roadmap público. Sin marketing inflado.
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Análisis
Análisis honesto sobre IA legal, alucinaciones documentadas, responsabilidad profesional, RAG vs LLM puro y por qué la diferencia entre una IA generalista y una con fuentes oficiales no es trivial.
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Cómo funciona Legatiq
Por dentro: arquitectura RAG, las seis fuentes oficiales, control de calidad, privacidad y cómo verificamos que el producto no inventa respuestas.
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Comparativas honestas
Comparamos a Legatiq con otras herramientas de IA y plataformas legales usando preguntas reales. Sin marketing inflado: enseñamos lo que cada una hace bien y lo que no.
Para qué existe la sección de recursos
Las guías de Legatiq responden preguntas de derecho español. Esta sección responde una pregunta distinta: por qué deberías fiarte — o no — de una inteligencia artificial cuando el tema es legal. Aquí no interpretamos normativa; documentamos cómo trabaja la herramienta, con qué fuentes oficiales, con qué límites conocidos, y qué pasa cuando una IA sin fuentes verificables se usa para trabajo jurídico real ante un juzgado o ante la Administración.
En Análisis reunimos los casos documentados: el expediente Mata contra Avianca —dos abogados sancionados por citar jurisprudencia que ChatGPT inventó—, las categorías de alucinación de los modelos generalistas ante consultas normativas, y las obligaciones del Reglamento europeo de IA para la abogacía. Cada pieza cita su documento primario: el expediente, el reglamento, el estudio. Ninguna de estas piezas existe para vender la herramienta: existen para que sepas qué puede salir mal antes de decidir con qué trabajas.
En Comparativas medimos a Legatiq contra ChatGPT, Gemini y Perplexity con las mismas consultas de derecho español y un único criterio decisivo: si la cita que da cada sistema existe y dice lo que la respuesta afirma. Publicamos las consultas y los criterios para que la prueba se pueda repetir, y señalamos sin rodeos dónde ganan las herramientas generalistas.
Y en Cómo funciona Legatiq abrimos el sistema: la arquitectura RAG sobre seis familias de fuentes oficiales —BOE, normativa consolidada, boletines autonómicos y locales, entidades públicas, jurisprudencia del CENDOJ y convenios colectivos—, por qué cada respuesta llega con su cita enlazada, y los costes honestos de esa elección: más latencia y más precio que un chatbot, a cambio de poder comprobar cada afirmación.
Las mismas reglas editoriales rigen todo lo que publicamos aquí: ninguna cifra sin fuente enlazada, fecha de revisión que solo se mueve cuando cambia algo sustantivo, y corrección visible cuando nos equivocamos. Si un dato de esta sección no lleva su referencia, es un error — escríbenos y lo arreglamos.
Y si lo que necesitas hoy no es contexto sobre la herramienta sino la respuesta a una duda concreta de derecho español — un despido, un alquiler, tu alta de autónomo, la cuota que te tocará pagar este año o el finiquito que te acaban de poner delante —, ese trabajo está en las guías: Ver las guías de derecho español
